¿Por qué se conocía a Antonio Vivaldi como «el sacerdote rojo»?
Por ser sacerdote y tener el cabello rojizo
Ordenado sacerdote en 1703, su color de pelo originó el apodo italiano «il prete rosso» mientras enseñaba en el Ospedale. «Por ser sacerdote y tener el cabello rojizo» debe situarse dentro de la relación entre sonido, instrumento, composición e interpretación, cuatro planos distintos de la experiencia musical.
«Por ser sacerdote y tener el cabello rojizo» se comprende al separar cómo se produce el sonido, cómo se organiza en una obra y quién lo interpreta. Son niveles relacionados, pero no equivalentes: el material de un instrumento no determina por sí solo su familia, y una versión célebre no cambia la autoría de una composición. El rasgo descrito permite identificar aquí cuál de esos niveles resulta decisivo. Al considerar «Por ser sacerdote y tener el cabello rojizo», todo ello permite pasar de una identificación breve a una comprensión más completa de su significado. Con «Por ser sacerdote y tener el cabello rojizo» queda identificado de forma precisa el caso tratado.